domingo, 25 de enero de 2009

La (difícil) vida sexual de mi portátil.

Las malditas paredes de mi casa son todas de piedra. No lo digo como algo despectivo, no. Es solo un comentario. La verdad es que tienen cierto encanto. En verano retienen el frío y en invierno el calor.

Lo único malo que les encuentro, es que como buenas paredes de piedra que son, están ancladas en el pasado. Odian los ordenadores y su conexión con Internet. No sé por qué, no las entiendo. ¡Si están hechos el uno para el otro! El router de wifi inalámbrico de mi casa está en el salón, a unos cuatro metros de mi habitación. Mantiene una relación seria de unos 5 años con un ordenador de sobremesa madurito.

El caso es que hace cosa de un año empezó un idilio amoroso con mi portátil. Nada serio. Él también flirteaba con otras redes, y al wifi de mi casa no le importaba. Al principio la cosa iba bien. Navegaba con total libertad con mi portátil en el salón y a nadie le importaba. El problema comenzó cuando decidí llevármelo para mi habitación, ya que la TV también quería formar parte de ese triángulo amoroso, y molestaba bastante. Fue entonces cuando las paredes de mi casa, las malditas paredes de mi casa, se metieron por medio. El wifi no podía llegar a mi habitación para encontrarse con el portátil, rompiendo toda comunicación entre ellos. Yo empecé a llevarlo a otros lugares, que viera mundo, que conociera otras redes wifi. Alternó con la de la USC en sus diferentes modalidades (diversas bibliotecas, la facultad de periodismo…), pero nada le parecía lo mismo. Con ellas no se sentía cómodo, no era capaz de bajarse música, y la velocidad a la que se descargaban los archivos era rematadamente inferior a la de casa. Me daba mucha pena.

Entonces, hice un trato con él. Le daría una oportunidad al wifi de la Universidad y yo a cambio haría lo imposible porque estuviese unos minutos al día con su verdadero amor. Y aquí estoy ahora, sentada en el pasillo de mi casa, rompiéndome la espalda y con un cojín debajo del culo. Mi perra me pisa cuando pasa por mi lado (lo cual me lleva a pensar que tiene algún tipo de acuerdo con las malditas paredes de mi casa), pero a mí no me importa. Yo haré lo imposible porque esta relación funcione.

3 comentarios:

  1. xDDDDDDDDDDD

    Tus paredes también boicotearon a mi portátil, así que me solidarizo contigo :)

    Eso es todo lo que tengo que decir al respecto.

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  2. Oy, qué profunda la descripción del blog (sí, me acabo de fijar ahora como quien no quiere la cosa xD)

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  3. una más que se une...
    bienvenida a los coloquios :)

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